Enrique Jardiel Poncela

Últimamente, creo que por leer blogs españoles -en verdad- me he acordado de un héroe personal: Enrique Jardiel Poncela, una especie de Oscar Wilde cruzado con Germán Dehesa desquiciado, Al Bundy (de Married with children) y Jorge Ibargüengoitia. Tuvo su mejor época entre 1930 y 1940; sólo escribió cuatro novelas durante su vida, pero dejó también numerosas obras de teatro y artículos que después reunió en varios libros. Creo que las novelas son muy superiores, y en cualquier caso parecen haber sobrevivido mejor al paso del tiempo. Las cuatro novelas son:

  • Amor se escribe sin hache. Hace mofa de las novelas de amor. El humor de Jardiel todavía no está a su máximo, pero empiezan a dibujarse los rasgos principales: escenas subidas de tono (para los ’30s), mujeres desvergonzadas, diálogos cáusticos pero muy inteligentes,.. pero sobre todo, la originalidad. En el epílogo, por ejemplo, escribe críticas de ese mismo libro tal y como las habrían escrito autores famosos de la España de sus tiempos: Azorín, Benavente, etc.
  • ¡Espérame en Siberia, vida mía!. En esta se burla de las novelas de aventuras, quizás con más saña que en su novela anterior. En el prólogo dice que su obra es del género del Quijote, sin querer compararse con Cervantes: por ejemplo, dice, Cervantes era manco y él no. Una vez más, algunos detalles de humorismo explosivo son francamente demasiado: en una escena, donde los personajes viajan en tren, de pronto pasan por un túnel, y Jardiel pone dos y medio páginas completamente negras. Esta novela y la siguiente son las dos mejor logradas.
  • Pero, ¿hubo alguna vez once mil vírgenes?. Aquí, dirige sus dardos contra el donjuanismo y los ensayos inútiles de conocimientos enciclopédicos. Una vez más, el protagonista es un hombre de mundo pero esta vez se enfrenta con una mujer superior a él en sarcasmo, inteligencia, don para conquistar, y con corazón mucho más duro. Se nota que Jardiel, muy lejos de odiar a las mujeres, sentía que eran demasiado para él.
  • La “tournée” de Dios. La primera mitad de la novela es quizás donde alcanza mayor finura e ingenio: los personajes son mucho más reales -uno de ellos es homosexual- y hasta el amor entre ellos es relativamente sano. Pero en la segunda mitad, donde se dedica a describir las andanzas de Dios en el mundo -como tirar la torre de Pisa pero hacia el otro lado, para que nadie dijera que se había caído sola-, es más bien pesada y demasiado político/sociológica. La tesis de Jardiel, sin embargo, es sólida como piedra: al preguntarle los líderes mundiales a Dios cuál es el mejor tipo de gobierno, si democracia, monarquía, socialismo, etc, éste responde: “¡Qué pregunta! Por supuesto que la tiranía. Es la que yo practico”. Destila amargura.

Definitivamente hay que leerlo. Los libros, al menos en México, son difíciles de encontrar, pero todavía andan volando por ahí, en librerías olivdadas. La editorial se llama Biblioteca Nueva. En Ediciones Cátedra publicaron recientemente las cuatro novelas; una edición muy bonita, las hojas no se salen volando -como en los de Biblioteca Nueva- y los prólogos fueron hechos concienzudamente. Sin embargo, son un poco caros.

Algunos datos curiosos: Jardiel “inventó” el método de tomar una película y poner sonidos y diálogos que no corresponden a la versión original, para conseguir efectos cómicos. Después de él, muchos le copiaron y nunca recibió crédito.
Varias películas basadas en sus libros tuvieron éxito moderado, pero en México, curiosamente, se hicieron dos por sendos gigantes de la época de oro: Tin Tán (“Mátenme porque me muero”) y Mauricio Garcés (“Espérame en Siberia, vida mía”, en la que por cierto apareció una vez más la corrupción mexicana al poner en los créditos a otro cuate como escritor). He visto las dos y la adaptación del humor vitriólico de Jardiel a la idiosincracia -y el estilo- del México de TinTán y el zorro plateado es impecable.
Hasta Caifanes, grupo de rock mexicano de finales de los 80s, tuvo su primer gran éxito con una canción llamada “Mátenme porque me muero”. Dudo que supieran el origen de la frase…

Para visitar:
http://www.jardielponcela.com.ar/marido.htm Web dedicada a Jardiel. El link apunta a un cuento corto que tiene como gracia especial no utilizar la letra e, que es la más usada en español.
http://www.alohacriticon.com/viajeliterario/article1288.html?topic=7. Recopilación de las películas basadas en libros o teatro de Jardiel.